Adultos mayores: ¿Por qué no hay que desestimar una caída?

Las caídas en adultos mayores son bastante comunes, de hecho, según el doctor Abel Barragán, especialista en geriatría de TecSalud, uno de cada cinco sufrirá de una caída al año.

Destacó que el riesgo aumenta con la edad debido a varios cambios propios del envejecimiento como alteraciones visuales, de coordinación y balance, así como debilitamiento de la estructura de los músculos y huesos.

Es por eso que, los cuidadores o familiares de adultos mayores, deben prestar atención para evitar que sufran caídas y con esto, perjudiquen su salud y calidad de vida.

 

Indicios de debilidad y problemas de equilibrio

De acuerdo con el doctor Barragán, la debilidad y los problemas de equilibrio son indicadores de que un adulto mayor está propenso a sufrir de una caída.

Primero hay que fijarnos en la marcha o cómo camina. Una caminata normal es una caminata angosta y las personas que empiezan a tener problemas de equilibrio, tienden a abrir el compás”, explicó.

Además, compartió que necesitar apoyarse en el respaldo de sillas para levantarse o realizar movimientos angulados para pararse, pueden indicar debilidad en los miembros inferiores y del aparato locomotor en general.

Estos problemas son comunes en situaciones cotidianas como levantarse de la cama, una silla o al usar el baño, siendo este último uno de los lugares más frecuentes de caídas en adultos mayores”, alertó.

 

Otros factores que contribuyen al riesgo de caídas

Pero el simple hecho de avanzar en edad no es el único factor de riesgo para que los adultos mayores sufran de una caída. Existen otros factores que contribuyen al debilitamiento de la fuerza muscular.

El especialista en geriatría declaró que, además de un estilo de vida sedentario y enfermedades como diabetes, Parkinson o problemas cardiovasculares, pueden aumentar el riesgo de caídas.

Si el paciente no tiene un estilo de vida saludable y no se ejercita, habrá deterioro de la fuerza muscular”, dijo.

Pero también si el paciente tiene enfermedades crónicas o algún problema cardiovascular, hay mayor riesgo de tendencia a las caídas”, aclaró.

 

¿Cuándo realizar una valoración integral geriátrica?

Para conocer el estado de salud de los adultos mayores y evitar el riesgo de caídas, el doctor Barragán recomendó que a partir de los 65 años se realice una valoración integral geriátrica.

En México, esta es la edad en la que una persona es considerada geriátrica, aunque se puede considerar hacerlo antes si existen factores de riesgo importantes”, comentó.

Aclaró que una valoración integral permite identificar y abordar de manera preventiva cualquier limitación funcional que pueda hacer a una persona más vulnerable a las caídas.

Asimismo, describió la valoración integral geriátrica como un abordaje que incluye una historia clínica completa, exploración física y evaluación de varios dominios:

  • Funcional: Analizando la independencia o dependencia del paciente.
  • Biológico: Incluyendo estado de nutrición y capacidad física.
  • Social: Conociendo la red de apoyo y el entorno del paciente.
  • Psicológico: Detectando posibles depresiones, ansiedades u otros trastornos.
  • Cognitivo: Evaluando la presencia de demencia o deterioro cognitivo leve.

También, se utilizan pruebas de tamizaje para evaluar la fuerza, balance y marcha del paciente, lo que permite detectar debilidades y problemas de coordinación”, mencionó.

 

¿Qué viene después de una valoración?

El doctor explicó que, una vez detectados los factores de riesgo, el siguiente paso es controlar o modificar aquellos que sea posible.

Una intervención clave es la rehabilitación física, combinada con una buena nutrición para prevenir la pérdida muscular”, comentó.

Del mismo modo, destacó la importancia de ejercicios de fuerza, idealmente prescritos por especialistas entrenados para trabajar con adultos mayores.

Existen varias guías estructuradas para diferentes niveles de fragilidad, pero lo ideal es que el entrenamiento esté acompañado de recomendaciones profesionales”, aclaró.

 

El lado social y emocional de las caídas

El doctor Barragán subrayó la importancia de entender el impacto de las caídas no solo a nivel físico, sino también emocional y social.

Las consecuencias emocionales, como el miedo a caer nuevamente, pueden limitar la actividad y socialización de los adultos mayores, llevándolos a una mayor dependencia.

Siempre pensamos las consecuencias físicas de las caídas, como fracturas o hemorragias cerebrales y esos, obviamente, son consecuencias graves”.

Pero a nivel social, se encuentra la consecuencia emocional, entonces empiezan a ser más dependientes y eso afecta a todo el núcleo familiar”, comentó el doctor.

 

Las caídas en adultos mayores son una gran preocupación debido a sus graves consecuencias emocionales y físicas.

Sin embargo, la prevención es clave, manteniendo a los adultos mayores activos, con una buena dieta y observando señales de alerta temprana.

Las caídas no deben ser vistas como algo normal del envejecimiento; muchas veces son prevenibles y el riesgo reversible, por lo que es crucial no normalizar estos incidentes y buscar intervenciones oportunas”, concluyó.


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Dr. Abel Jesús Barragán Berlanga

Es especialista en geriatría por la Universidad Autónoma de México y experto en el tratamiento de demencia, pérdida de peso, depresión, hipertensión arterial, diabetes, inestabilidad y caías, dolor crónico y osteoporosis. Además, el doctor se especializa en valoración geriátrica y de pacientes frágiles.

Es Profesor TecSalud y actualmente director Académico de la Residencia de Geriatría del Programa Multicéntrico de Residencias Médicas del la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Tec de Monterrey y la Secretaría de Salud de Nuevo León.

El doctor forma parte del Hospital Zambrano Hellion y realiza sus consultas a domicilio: 81.8888.0000.

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